Cuando la comida se convierte en control: restricción alimentaria, prohibiciones y cultura de la dieta
Cuando hablamos de restricción alimentaria solemos pensar, de forma casi automática, en dietas estrictas, listas de alimentos prohibidos y normas rígidas sobre lo que “se puede” y “no se puede” comer. Sin embargo, la restricción va mucho más allá de la conducta alimentaria y tiene un profundo impacto psicológico, emocional y relacional. La restricción alimentaria se basa en un control externo o autoimpuesto que limita la cantidad de comida, el tipo de alimentos o ambos. Este control suele construirse a partir de mensajes sociales, culturales y mediáticos que se interiorizan sin reflexión crítica. Así, dejamos de consumir determinados alimentos no porque comprendamos realmente los motivos, sino porque aprendimos que eran “malos”, “prohibidos” o “peligrosos”. Uno de los efectos más estudiados de la restricción…